miércoles, 25 de julio de 2018

Corazonada

Un sistema que te devalúa, te incita a comportamientos autodestructivos, y luego te etiqueta y valora por esos comportamientos... un sistema enfermo y que hace enfermar.

La  farmacodependencia, como síntoma de un mal social mayor, de descomposición social, no puede ser enfrentado reactivamente con el desprecio al adicto. No podemos juzgar al adicto por falta de valores que no han estado a su alcance.

Hay que extender la mano (y el corazón) para que de verdad exista la opción de cambiar, para llenarles de motivos, para eliminar y superar las barreras. Que exista para ellos una visión y una misión positivas realistas de vida.

Algo podemos hacer, y lo sabremos cada vez mejor sobre la marcha.

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